foto

Para darle brillo e intensidad a tu mirada, opta por un bonito maquillaje centelleante y luminoso.
 
Los accesorios: 
Para obtener una mirada bonita te tienes que proveer de - una sombra de ojos que comprenda, al menos, dos colores degradados, una clara y la otra más oscura; - un lápiz negro o marrón bien afilado para remarcar los ojos; - un rímel que marque tus pestañas y les dé volumen. También necesitas - brochas de cerdas naturales. una para aplicar y otra para difuminar las sombras.
 
Los colores:
El maquillaje de los ojos tiene que estar en armonía con el color de tus pupilas. Algunos tonos engrandecen la mirada mientras que hay otros que están “prohibidos”. - ¿Tus ojos son marrones? Opta por colores cálidos: degradados del chocolate, del oro ambarino, del blanco nacarado o del violeta frambuesa... Colores golosos y calurosos, que resaltarán perfectamente tu mirada ardiente. - ¿Tus ojos son verdes? La paleta de colores es en este caso bastante amplia: quedan bien tanto con tonos cálidos (castaño, oro, violeta) como con los tintes más fríos (gris, azul, beige). - ¿Tus ojos son azules? Para exaltar una mirada azul intenso, elige un maquillaje en tonos rosas, un tinte ideal para destacar el brillo del iris azulado. Recuerda, el gris-azulado, el marrón y el dorado visten igualmente la mirada con elegancia.
 
La técnica:
 – 1ª etapa: la sombra de ojos. Para evitar que la sombra de ojos no quede “a pegotes” en las zonas con arrugas, pon una fina capa de base para sombras sobre el conjunto del párpado móvil antes de comenzar a extender las sombras. ¡Así se quedará fijo todo el día! Comienza por ponerte una sombra clara por todo el párpado. A continuación, date la sombra oscura en el hueco del ojo y difumina el maquillaje hacia el exterior del párpado. Para agrandar la mirada aplica una sombra blanca en el párpado superior. Y si lo que buscas es darle brillo, date un toque de polvo irisado en el centro superior, justo tocando las pestañas.
 
- 2ª etapa: el lápiz de ojos. Traza una raya a ras de las pestañas, lo más cerca posible a éstas. Comienza por el extremo interno del ojo y continúa la trazada hacia el exterior. Para la parte inferior de los ojos, perfila tus pestañas de abajo con un trazo del lápiz utilizando el mismo método que con el párpado superior. La mano tiene que moverse ligera y la trazada debe ser más bien fina, con el fin de evitar el efecto “paquete”.
Para agrandar los ojos pequeños, escoge preferentemente un trazo de lápiz blanco, en lugar de negro, para pintar el interior del ojo.
 
- 3ª etapa: la máscara. Es útil para dar intensidad a la mirada, da volumen y alarga las pestañas. Comienza por las pestañas superiores. Para una aplicación más fácil, levanta las cejas y mira hacia abajo.
Para los ojos rasgados, ponte una noche pestañas postizas y da el pego: ¡conseguirás un pequeño toque de glamour que dará intensidad y profundidad a tus hermosos ojos!

Foto Bourjois